
Es un libro del autor Mário Lúcio Sousa que ganó el premio literario Carlos Oliveira de 2009.
Decidí leer este libro por la premisa fantástica e inusual de un nuevo testamento anunciado en una pequeña isla africana reencarnada no por un hombre Dios, sino en la forma humana de una mujer sencilla, creyente, piadosa y negra. Y cuando comencé a lanzarme al descubrimiento de esta divertida historia, tan creíble, no pude dejar de notar no sólo la riqueza del vocabulario, sino también su clara sonoridad. Y aún no había llegado al final de la lectura, intrigad por su musicalidad, decidí investigar un poco sobre el autor de esta obra que admito que no conocía y cuando revisé la pequeña biografía en la solapa de la contraportada vi que él es un multiinstrumentista y ya había trabajado con algunos de los grandes nombres de la música africana, todo esto hacia perfecto sentido. El compaso de la narración obedece un cierto ritmo, es una especie de melodía silábica que impone cierta velocidad que se refleja en la forma en que leemos este libro, no significa que sea una lectura rápida, no es así en absoluto, Pero la mejor manera de describirlo es usando una metáfora ... es como un helado que se disfruta con deleite antes de que el sol lo derrita completamente. Y rime involuntariamente, lo juro, fruto de la inspiración que vino de leer esta obra. Otro aspecto que me atrajo en este "nuevo testamento" fue su efabulación, un aspecto literario que aprecio mucho y que es de hecho muy recurrente en los escritores africanos. Entonces, es un libro muy divertido, si no eres un fanático religioso al menos, puedes deleitarte a ti mismo en su tono satírico e incluso sarcástico que, como describe al final, será una escritura sagrada para muchos lectores. Bendita lectura.



