Es un homenaje a la bossa nova del dúo Morelenbaum y un invitado muy especial, Ryuichi Sakamoto.
Es un álbum que abarca varios temas del padre de la bossa nova, Antonio Carlos Jobim. Mejor conocido por Tom. Son las magnificas interpretaciones de uno de los más grandes pianistas de nuestro tiempo Ruychi Sakamoto, con maravillosos arreglos del músico Jaques Morelenbaum y la voz cálida y melódica de Paula Morelenbaum. Fue grabado en una casa muy especial, la residencia de Jobim, no sólo como una especie de homenaje, sino porque era su refugio y el espacio para conciertos improvisados, donde al compositor le gustaba recibir a los amigos, invitados y otros músicos, su nido. También fue donde compuso algunos de los temas que integran este álbum.
El proceso de grabación contiene un cuarto elemento, el más inusual, “la catedral”, la casa. Se oye en todo el álbum, el ruido producido por el viento y las aves que forman parte de ella. Fueron sonidos grabados de propósito por los artistas que los querían incluir en este viaje musical. Una incursión a través de la música tropical brasileña, donde también participa un hijo del conductor, Paulo Jobim en la guitarra y la voz inconfundible de Ed Motta en el tema imagina. La casa es un diamante melódico, tiene muchas faces y todas ellas son brillantes. Para oír siempre. Es la banda sonora de una vida. Es para todos los fans de la bossa nova, pero sobre todo es para todos los amantes de la música. Sólo para ir abriendo el apetito aún más, la Casa tuvo su secuela, de esta vez en un quinteto, que incluye además de los tres magníficos músicos, el trabajo de Luiz Brasil y Marcelo Costa, bajo el título un día en Nueva York.




