Es una serie que sigue la vida cotidiana de una maternidad privada de ficción. Tiene una gama muy amplia de actores reconocidos por el público.
Este el día a día de la maternidad. La línea de compleja entre la vida y la muerte, ya que también ocurre en un lugar que simboliza la esperanza. La serie retrata los momentos antes del nacimiento, pero también sigue la vida de los médicos, enfermeras y técnicos que acompañan a las madres. No es un nuevo concepto, es de conocimiento público que los programas de ficción con los médicos son un éxito en términos de audiencia. Esta es la versión en portugués. En general considero que la serie tiene un argumento débil, aunque las historias son bien intercalados. La participación de invitados siempre es una ventaja, porque vemos el trabajo de algunos de los actores más respetados del arte portugués y hablo de algunos profesionales que no aparecen en el cuadro que cambió el mundo con la frecuencia que deberían.
Me gusta la variedad de actores que componen el cuadro clínico de este especial de maternidad. La actriz Lúcia Moniz es una de las personajes principales, la cabeza de la maternidad en el borde de cierre obligatorio y hace un trabajo notable, pero no entiendo esa manía de elegir los modelos que claramente no sabe cómo actuar para los personajes con una cierta importancia. Para actuar, ser actriz, no sólo basta una sonrisa Pepsodent, ser delgada y hacer cara triste. Es mucho más que eso. Y la falta de talento se nota. La audiencia no es tan libre de opinión sobre esto. Poned a la gente trabajadora que sabe lo que está haciendo y no basta desfilar caras bonitas!
La parte técnica es deficiente. Una sala de parto no es una sala de operaciones. Sólo cuando algo sale mal es que las mujeres embarazadas son transferidas a estas áreas. Y por regla general, algunos de estos hospitales privados ni siquiera tienen equipos especializados para este fin. En los hospitales portugueses, si no saben, los bebés se colocan en una cuna al lado de sus madres después del nacimiento. Y cómo no puede disfrutar de un episodio en que una madre ve a su hijo al día siguiente. Las mamas tienen que dar pecho a los recién nacidos. Por no mencionar el aspecto psicológico de la cuestión. Nada de lo que vimos se acerca a la realidad. Pero, más bien, lo que me gusto más por el ridículo, fue la madre conduciendo con las contracciones, lo siento decir esto, pero quién penso en este posible escenario sólo podría haber sido un hombre. Somos fuertes és verdad, pero no tanto. Podría haber un mejor cuidado de una serie que deja mucho a desear.



